ASNO

El asno de Buridán es el nombre que se le da al animal que protagoniza un antiguo argumento de reducción al absurdo contra Jean Buridan (1300 – 1358), teólogo escolástico discípulo de Guillermo de Ockham, defensor del libre albedrío y de la posibilidad de ponderar toda decisión a través de la razón. Para satirizar su posición, algunos críticos imaginaron el caso absurdo de un asno que no sabe elegir entre dos montones de heno (o, en otras versiones, entre un montón de avena y un cubo de agua), y que a consecuencia de ello termina muriendo de inanición (o de sed). Se trata, según algunos, de una paradoja, ya que, pudiendo comer, no come porque no sabe, no puede o no quiere elegir qué montón es más conveniente, ya que ambos montones le parecen iguales. Aristóteles, en el De Caelo, ya se había preguntado cómo un perro confrontado ante dos cantidades idénticas de alimento podría comer.

ESTA IMAGEN FUE TOMADA DE:http://www.elrincondelascuatropatas.com/2007/12/florentino-san-pedro-se-dedica-a-la-crianza-del-asno-para-que-no-desaparezca-en-la-rioja/

asno, mamífero que se encuentra tanto en estado salvaje como doméstico y que también se conoce con el nombre de burro. Los asnos se dividen en dos grupos principales: el primero está representado por el asno salvaje africano, del cual se supone que desciende el asno doméstico, y el segundo lo constituye el asno salvaje de Asia.

El asno salvaje africano es más pequeño que el caballo y mide aproximadamente 1,25 m a la altura de la cruz. Tiene las orejas muy largas, el pelaje es gris y el hocico y las partes inferiores son blancas; además, tiene una crin de pelo corto y erecto en el cuello. La cola termina en un mechón de pelos más o menos largos. Vive tanto en zonas de montaña como en llanuras herbáceas y su alimentación consiste en materia vegetal.

El ejemplo del asno que muere de hambre por indecisión parece inverosímil, pero es posible imaginar casos menos extremos y más intuitivos de la misma paradoja: pienses en alguien que sigue la máxima de hacer siempre primero lo que es más urgente y, enfrentado ante varias tareas urgentes, su propia deliberación acerca de cuál es la tarea prioritaria le hace perder valiosísimo tiempo. O pienses en una persona que ama a dos pretendientes ¿puede amarlos a ambos con la misma fuerza y perder los a ambos por culpa de su indecisión?

EL ASNO ha sido siempre un importante medio de transporte en las calles de Adís Abeba, capital de Etiopía, país que ocupa el puesto dieciséis entre los más poblados del mundo. La mayoría de los automovilistas han aprendido a adaptarse a su presencia en las calzadas, pues son conscientes de que los burros por lo general saben adónde van y no paran hasta llegar allí. Conviene estar atento al conducir, pues estos animales transportan cargas voluminosas en medio del tráfico intenso sin amedrentarse y, para colmo, nunca miran hacia atrás. Por eso, si usted no quiere rozarse con el carbón, el estiércol seco de vaca o cualquier otra cosa que lleven, lo mejor es que se aparte del asno

Los asnos catalanes; individuos de temperamento sanguíneo, vitales y nobles, de porte orgulloso y cabeza elevada, orejas erectas y mirada expresiva, han contribuido, a lo largo de los siglos, a la formación y mejora de otras muchas razas. Las mulas catalanas, obtenidas del cruce entre un garañón y una yegua, llegaron a ser tan afamadas, que hasta los obispos tenían que entrar en sus diócesis a lomos de una mula como cabalgadura.

La crisis económica del sector equino de los años 50, la mecanización del campo y el éxodo rural hacia las ciudades, fueron los factores determinantes de la gran involución que sufrió la raza, y la especie en general. Aunque distribuida mayoritariamente por Cataluña, encontramos efectivos de la raza (un 28% del censo actual) en otras zonas geográficas de España, pero todavía, y muy a nuestro pesar, se encuentra catalogada como raza doméstica en inminente peligro de extinción.

Estos asnos fueron domesticados para tirar de los carros durante un breve periodo en Sumeria (Oriente Medio) hacia el año 2600 a. C.

Eran abundantes y bien conocidos, ya que se piensa que se trata del animal descrito como ´asno salvaje´ en numerosas partes del Antiguo Testamento. Además, viajeros europeos que viajaron al Oriente Medio durante los siglos XV y XVI hicieron referencia a enormes rebaños de estos equinos.

Incluso eran comunes durante los siglos XVI y XVII, cuando se le veía desplazarse en grandes manadas. Sin embargo, en el siglo XVIII ya estaba desapareciendo del desierto de Siria y había desaparecido del norte de Arabia.

En 1850 escaseaba del desierto de Siria y Palestina, pero según el inglés Canon tristram aún eran comunes en mesopotamiay se podía ver como viajaban en grandes manadas blancas hasta las montañas de Armenia.
El asno salvaje de Siria pasó a estar en grave peligro de extinción durante la Primera Guerra Mundial. Muchas de estas zonas fueron invadidas por turcos fuertemente armados, beduinos y tropas británicas. Además en este tiempo aparecieron numerosos automóviles que reemplazaron a los camellos y a los trenes a la hora de atravesar desiertos. Estos asnos no pudieron resistir el poder de las armas modernas en manos de los nómadas, y por rápidos que fueran, no corrían lo suficiente para huir de los automóviles. Por lo tanto, fueron cazados en grandes cantidades en poco tiempo, pese a que habían sobrevivido durante miles de años…

Simetría y racionalidad

El problema es un ejemplo del uso del principios de razon formulado por leibiz, según el cual si no hay una razón suficiente para que una cosa suceda en vez de otra, el principio afirma que no sucede nada, la situación inicial no cambia. La paradoja del asno de buridan aplica el principio anterior a una situación de simetria bilateral. Otro contexto en el que se suele aducir la paradoja es como argumento de reduccion al absurdo del racionalismo para justificar la fe religiosa. Como el asno muerto de hambre, debemos supuestamente tomar una decisión no-racional para evitar quedar paralizados en una duda sin fin. Un contra-argumento típico responde que es perfectamente racional reconocer que ambas opciones son igualmente buenas y escoger arbitrariamente una en vez de morir de hambre.

Racionalidad y valor

Por otra parte, en un contexto de interpretación ligeramente distinto al anterior, el significado atribuido a la paradoja es que permite reconocer que ya sea que consideremos racional o no a la decisión, la misma estará siempre impregnada de la noción de valor. Pues la situación planteada en la paradoja conduce a la inmovilidad porque propone al asno dos opciones de igual valor. Pero la mayoría de las decisiones humanas se basan en la percepción de una diferencia de valor; más allá de que tal valoración pueda considerarse racional o no.

Referencias 

  • supo, Jack (2003) John Buridan. Portrait of a Fourteenth-Century Arts Master. Notre Dame, Indiana: University of Notre Dame Press. (cf. pp. 258, 400n71)
  • Ferrater Mora, Diccionario de filosofía, Editorial Ariel. Ver entradas sobre el ‘Asno de Buridán’ y sobre ‘Libre albedrío’

El argumento del asno de Buridán es celebre no solo para los aficionados a la filosofía sino que ha traspasado las fronteras de la disciplina. Irónicamente, en la obra conservada de Juan Buridán (1295/1300-1360) no hay referencia a su famoso asno.

Deja un comentario

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s